2015/11/20

Inteligencia Emocional. Mar Romera

 

 Hona hemen Mar Romerari egindako elkarrizketaren zati bat ( Magisterio).

 

¿Qué nivel de desarrollo y de introducción en los centros educativos tiene la Inteligencia Emocional? 

 

Cada escuela se plantea como acompañar al niño y a la niña en su desarrollo integral, es el diseño de un encuentro, entre el proyecto de vida y el proyecto educativo de cada escuela, y esto no es pensable sin una “educación afectiva” y una “educación del afecto” Con poco más de un metro de altura, el mundo no cabe por los ojos de nuestros niños y niñas, y sin embargo ellos aún confían en que todo lo que necesitan saber en la vida llegará a su cabeza y a su corazón de la mano de su maestra o maestro o de sus familias. Los centros educativos deben ser un “lugar” cercano, familiar, seguro, que le ayude a los niños y niñas a descubrir cual es su lugar en el mundo, afianzando su ser como personas, desde los aciertos y los errores, con ensayos y ensayos, miradas y manos llenas de muchos “tú puedes” y “esfuérzate”, porque se trata de una conquista personal. Como cada escuela introduce esto no tiene una respuesta homogénea, hay tantas realidades diferentes como centros. 

 La escuela debe “pensarse” para compensar lo que no se da de manera natural. Dice Goleman que si la inteligencia emocional se siguiera desarrollando en la calle no sería necesario introducirla en la escuela, pero resulta que la calle “ha sido cerrada” para la infancia vive en “campos de concentración de ricos”; esta sobreprotección deriva en una inutilidad emocional para enfrentarse a la vida. Este es el motivo de que sea necesario introducir la inteligencia emocional en el curriculum, en la escuela. Mi padre iba a la escuela para aprender a leer y a escribir, mi hija va a la escuela para aprender a vivir. En la actualidad la inteligencia académica no garantiza el éxito de las personas, ni personal ni profesionalmente hablando. 

Cuando en la escuela se habla del desarrollo integral del alumnado “suponemos” que se incluye la dimensión emocional, artística, natural y tantas otras que integran el TODO de un ser humano… pero… lo cierto es que entre las paredes de los centros docentes y entre las hojas de los libros en muchas ocasiones no conseguimos pasar de “las raíces cuadradas” o del “tiempo subjuntivo”… 

La respuesta a esta pregunta es triste: el que cada maestro o maestra quiere… 

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